La receta de hoy es una manera de comer verdura, como es el cardo, de una manera diferente. El cardo, al igual que la alcachofa, tiene muchas propiedades como: ayudan a combatir la retención de líquidos, es un alimento ideal para el hígado y la vesícula y son muy depurativos. La receta está extraída del libro de una grandísima cocinera, Simone Ortega regalo de reyes de mi mami.
Ingredientes para 2 personas:
¡Comenzamos!
Paso 1
Cortar cada tallo y pelar los costados. Frotar con 1/2 limón y cortar los cardos en trozos de unos 4cm. El tronco se corta en trocitos, quitándole la parte del centro.
Paso 2
Dejarlos en agua fría con un chorrito de limón. Ahora es el momento preparar el agua para cocer los cardos. Para ello vamos a disolver en un tazón con agua 1 cucharada sopera de harina.
Paso 3
Cuando ya tenemos la harina disuelta la incorporamos a una olla, añadimos sal y abundante agua para que esté holgado el cardo al ponerlo. Poner a calentar con una tapadera a medio cerrar para que el agua no se salga.
Paso 4
Cuando comience a hervir, echar el cardo y dejarlo alrededor de 1-1:30h (dependiendo de lo tierno que sea el cardo). Cuando estén listos escurrirlos en un colador.
Paso 5
Una vez cocidos los cardos, untar con 2 cucharadas grandes de aceite una fuente resistente al horno y colocarlos.
Paso 6
Espolvorear con queso rallado, se puede o bien comprar el queso ya rallado o rallarlo directamente como es mi caso. Ir dividiendo la mantequilla en trocitos e ir colocándola encima del queso. Por último, añadir perejil para decorar. Meter en el horno a gratinar.
NOTA: se pueden servir en la misma fuente, se pueden utilizar como guarnición a cualquier otro plato o simplemente tomarlos de plato único.
- 3 ó 4 cardos
- 1 limón
- 1 cucharada grande de harina
- Queso gruyère rallado
- 50gr de mantequilla
- Aceite de oliva
- Agua
- Sal
- Perejil
¡Comenzamos!
Paso 1
Cortar cada tallo y pelar los costados. Frotar con 1/2 limón y cortar los cardos en trozos de unos 4cm. El tronco se corta en trocitos, quitándole la parte del centro.
Paso 2
Dejarlos en agua fría con un chorrito de limón. Ahora es el momento preparar el agua para cocer los cardos. Para ello vamos a disolver en un tazón con agua 1 cucharada sopera de harina.
Paso 3
Cuando ya tenemos la harina disuelta la incorporamos a una olla, añadimos sal y abundante agua para que esté holgado el cardo al ponerlo. Poner a calentar con una tapadera a medio cerrar para que el agua no se salga.
Paso 4
Cuando comience a hervir, echar el cardo y dejarlo alrededor de 1-1:30h (dependiendo de lo tierno que sea el cardo). Cuando estén listos escurrirlos en un colador.
Paso 5
Una vez cocidos los cardos, untar con 2 cucharadas grandes de aceite una fuente resistente al horno y colocarlos.
Paso 6
Espolvorear con queso rallado, se puede o bien comprar el queso ya rallado o rallarlo directamente como es mi caso. Ir dividiendo la mantequilla en trocitos e ir colocándola encima del queso. Por último, añadir perejil para decorar. Meter en el horno a gratinar.
¡Y sólo nos queda disfrutar de estos buenísimos cardos!
NOTA: se pueden servir en la misma fuente, se pueden utilizar como guarnición a cualquier otro plato o simplemente tomarlos de plato único.








































