domingo, 4 de mayo de 2014

Hamburguesa de Foie con reducción de Pedro Ximenez

A veces no es necesario el uso de salsas en una hamburguesa. Una buena elección de productos frescos y de calidad aportan suficiente sabor para prescindir de ketchup o mostaza. En este caso el foie, los canónigos, el queso de cabra, la reducción y por supuesto, la propia carne, hacen de un plato sencillo un manjar.



Ingredientes: 
  • 1 hamburguesa con foie de calidad
  • 1 panecillo de hamburguesa
  • Canónigos limpios y listos para consumir
  • Queso de cabra (rulo)
  • Reducción de Pedro Ximenez
  • Patatas fritas para la guarnición

¡Comenzamos!

Paso 1
Preparamos todos los ingredientes que vayamos a usar. Cortamos el pan en dos partes. Lavamos los canónigos si no vienen ya listos para consumir y cortamos el queso de cabra en rodajas.








Paso 2
Tostamos un poco el panecillo por la parte interior y reservamos. Asamos la hamburguesa en una plancha o grill mucho o poco, según el gusto. En esta receta podéis aprovechar para tostar el panecillo al lado de la hamburguesa y que se impregne un poco de su jugo, sin excederse.








Paso 3
Es el momento de empezar a montar. Primero la hamburguesa, sobre ella colocaremos los canónigos y encima la hamburguesa caliente.






Paso 4
Colocamos el queso de cabra sobre la plancha, con el calor residual de la plancha bastará, no hace falta que la encendamos. Vuelta y vuelta y lo sacamos rápidamente para que no se nos deshaga. Colocamos encima de los canónigos.






Paso 5
Una vez montado el queso, añadimos la reducción de Pedro Ximenez. Tampoco mucho, lo suficiente para darle ese sabor inconfundible unido al queso de cabra.









¡Y sólo nos queda disfrutar esta espectacular hamburguesa!



NOTA: Como ya he dicho al principio, añadirle ketchup o mostaza a esta hamburguesa no es lo más recomendable ya que pierde su sabor. Un vinito rosado le da mucho juego.




lunes, 21 de abril de 2014

Conchiglioni rellenos de carne

Si hay algo que tiene infinidad de variantes es la pasta italiana.  En este caso vamos a utilizar los conchiglionis o caracolas. El gran tamaño de esta variedad de pasta y su forma cóncava la hace ideal para rellenar con cualquier tipo de ingrediente. Para la receta de hoy utilizaremos carne especiada y bechamel.





Ingredientes para dos personas: 
  • 200 gr de conchiglioni (caracolas) rigati nº 126
  • 1/2 litro de leche
  • 50 gr. de mantequilla
  • 50 gr. de harina
  • 300 gr. de carne picada 
  • Orégano
  • Perejil
  • Albahaca
  • Hierbas provenzales
  • Nuez moscada
  • Pimienta negra molida
  • Sal
  • Queso curado rallado

¡Comenzamos!

Paso 1

Cocemos las caracolas de pasta diez minutos para dejarlas al dente, de esta manera tendrán más consistencia luego y se podrán rellenar mejor. Una vez cocidas poner bajo un chorro de agua fría para evitar que se peguen. Reservar.














Paso 2
Preparamos la carne. Sobre una tabla de madera extendemos la carne picada. Salpimentamos y añadimos orégano, albahaca y hierbas provenzales. Con las manos mezclamos todo dejando la carne bien especiada. Freímos la carne en una sartén con un chorrito de aceite caliente. Mientras preparamos la carne, vamos haciendo la salsa bechamel. Para hacer la bechamel calentamos la mantequilla en una olla mediana, seguidamente añadimos la harina y sofreímos muy bien hasta que adquiera un color anaranjado, sin llegar a quemarla. Seguidamente añadimos la leche y removemos hasta que todo adquiera una textura densa y homogénea. Finalmente añadimos la sal, pimienta negra molida  y la nuez moscada.









Paso 3
Añadimos la carne a la bechamel y removemos hasta que quede bien mezclado. Untamos con mantequilla un bol de cristal y empezamos a rellenar las caracolas con la mezcla de carne y bechamel.









Paso 4
Una vez rellenas las caracolas las vamos colocando en el bol de cristal con cuidado de no volcarlas y que se nos salga la mezcla. De ahí la importancia de que la pasta esté al dente y no demasiado cocida.









Paso 5
Rallamos el queso curado y espolvoreamos por encima de las caracolas. Añadimos perejil picado y metemos en el horno unos minutos en función grill hasta comprobar que el queso ha gratinado.











¡Y sólo nos queda disfrutar de estas deliciosas caracolas rellenas!



NOTA: esta receta está también muy buena si rellenamos las caracolas con verduras y setas, palitos y gambas, queso... Muy importante dejarlas al dente al cocerlas para que se queden enteras y no se rompan.


domingo, 13 de abril de 2014

Arroz con tamboril

El arroz con rape o arroz con tamboril es un plato típico de las cocinas portuguesas. Es un arroz de caldero cuyos ingredientes estrellas son el rape y el cilantro. Nosotros lo probamos en la localidad de Aveiro (Portugal) y nos gustó tanto que decidimos hacerlo en nuestra cocina. Su secreto reside en una buena elección de ingredientes frescos.





Ingredientes: 
  • 2 Rapes o colas de rape medianas
  • 6 gambas rojas
  • 2 zanahorias grandes 
  • 1 tomate pelado
  • 1,5 L de caldo de pescado o fumet
  • 1 manojo pequeño de cilantro
  • Ajo
  • Tomate
  • 1 Ñora
  • 1 vaso de agua de arroz.
  • Sal

¡Comenzamos!

Paso 1

Primero de todo, en la olla donde vayamos  a hacer el arroz sofreímos la ñora previamente descarnada y los dos ajos. Una vez sofrito sin llegar a quemar, retiramos las ñoras y los ajos y junto al tomate pelado, el cilantro y la sal lo pasaremos por la turmix y reservamos. Luego pelamos las gambas, las sofreímos en la olla y reservamos también. A tres de las gambas les quitamos la cabeza y las machacamos en un mortero con un poco de agua para sacarle el jugo, que también reservaremos.




Paso 2
Echamos el triturado que hemos hecho con el tomate los ajos y las ñoras y sofreimos en el aceite de la olla un par de minutos. Luego añadimos el rape que habremos cortado en trozos y mezclandolo todo, lo sofreimos bien.






Paso 3
Una vez hecho el rape, añadimos el caldo de pescado y a los cinco minutos las gambas. Este arroz hay que sacarlo antes de los veinte minutos que suele tardar en hacerse un arroz ya que el mismo calor de la olla hará que termine de hacerse mientras lo llevamos a la mesa. Sobre los quince minutos de haberlo echado, quitar del fuego.








¡Y sólo nos queda disfrutar de este fantástico arroz!




NOTA: este plato marida fantásticamente con un buen vino blanco. En muchos lugares le añaden también almejas y arroz más alargado.

Degustando en Aveiro nuestro primer arroz con tamboril. :)




martes, 8 de abril de 2014

Boquerones en vinagre

Una tapa muy frecuente en toda España, sobre todo en el sur. Los boquerones en vinagre es un aperitivo que acompañado de una cerveza fresquita o un vino, hará las delicias de cualquiera. La calidad del pescado es imprescindible para disfrutar de esta maravillosa tapa.


Ingredientes: 
  • 1/2 kg de boquerones frescos
  • Sal marina
  • Vinagre de vino blanco
  • Cubitos de hielo
  • Perejil
  • Aceite de oliva 
  • Ajos

¡Comenzamos!

Paso 1
Limpiamos muy bien los boquerones. La manera eficaz de hacerlo es quitarles la cabeza y estirando la espina hacia abajo, de manera que no se lleguen a separar los lomos. Una vez limpios, los lavamos y los colocamos en un bol con agua muy fría (echarle hielos si fuera necesario) para desangrarlos bien.




Paso 2
Una vez hemos limpiado y desangrado bien los boquerones, los colocamos en papel absorbente para eliminar el agua y luego los envolvemos en papel film para congelarlos un par de días. El motivo de congelarlos al menos 48 horas es eliminar el anisakis si tuvieran.







Paso 3
Pasadas 48 horas, descongelamos los boquerones de manera natural, nada de microondas. Preparamos la salmuera en un bol, que consiste básicamente en sal gorda con vinagre de vino blanco en 2/3 partes y 1/3 parte de agua. Sumergimos los boquerones y dejamos en la nevera otras dos o tres horas, hasta que veamos que la carne queda blanca sin que se llegue a poner dura. Mientras, picamos ajo y perejil. 












Paso 4
Escurrimos la salmuera de los boquerones y los disponemos con los lomos hacia arriba sobre el recipiente donde los vayamos a tener. Ponemos una primera capa de boquerones que cubra toda la base y les echamos ajo picado y perejil. Luego cubrimos de aceite y repetimos la operación tantas veces como haga falta.

















¡Y sólo nos queda disfrutar de estos sabrosos boquerones!